Andreaferreiro's Blog

Pintando mi voz

“La puesta en serie” de Ramón Carmona

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El autor del libro “Cómo se comenta un texto fílmico” dedica el capítulo quinto a la exposición de las distintas formas de articulación de un filme; la temporalidad, el espacio, los tipos de narrador, la focalización y el punto de vista, la narración de la historia y la no narratividad de algunos filmes, son algunos de los aspectos cinematográficos que se deben tomar en cuenta para comentar la puesta en serie.

         Le llamamos puesta en serie a la cadena temporal del filme, ya que se construye sobre un eje de tiempo en el cual una imagen precede a otra. El momento del montaje de dichas imágenes implica más que sólo la unión técnica de los fragmentos, también se usan distintos tipos de asociaciones:

  1. Asociación por identidad: las imágenes están relacionadas porque pertenecen al mismo elemento.
  2. Asociación por proximidad: las imágenes se relacionan representando elementos diversos pero dentro de una misma situación.
  3. Asociación por transitividad: cuando las imágenes representan dos momentos sucesivos de una misma acción.
  4. Asociación por analogía: se representan elementos semejantes en las imágenes, pero no idénticos.
  5. Asociación por contraste: Las imágenes representan elementos opuestos.
  6. Asociación neutralizada: Las imágenes únicamente se relacionan por estar unidas en la sucesión temporal.

La puesta en serie, en consecuencia de su articulación, puede formar mundos narrativos o no narrativos en los filmes. La puesta en serie narrativa es aquella que cuenta una historia, ha tenido influencia de tradiciones populares, la ciencia y representaciones burguesas como la novela, pintura y el teatro; se trata de mostrar historias en espacios y tiempos visualmente significantes creando un texto narrativo, una cadena de acontecimientos (la historia) en relación de causa-efecto y que tome lugar en un espacio-tiempo.

Ante los espacios textuales narrativos se trata de responder a las preguntas ¿quién habla? ¿cuándo? y ¿cómo?; Gérard Genette (teórico de la narratología) respondió que es necesaria una voz narrativa quien cuente la historia —narrador—, distribuir la información de los personajes y la acción en función de la lectura —el modo de la narración—, y tomar en cuenta que esta información a la vez pertenece a una secuencia temporal —tiempo de la narración—.

La articulación del filme, por su parte se divide en dos grados: la primera articulación que refiere a la unión de los fotogramas, producida por la cámara con que se filme; y la segunda articulación producida por el montaje, que es la conexión de los planos. Esta última es la que se encuentra en el terreno del discurso, pues es aquí donde se pretende crear una ilusión de continuidad espacio-temporal para que el espectador no note las marcas de la enunciación; los elementos que se usan para lograrlo son aquellos que se han diseñado específicamente para el cine, como el uso de los ejes de la cámara, el juego de las miradas, el movimiento de los objetos, entre otros.

Todo discurso cinematográfico implica una selectividad de aquello que se muestra y aquello que se mantiene implícito en la historia. La relación del tiempo diegético —tiempo de la historia— y el tiempo representado —tiempo del discurso— son los que marcan esta selectividad. Genette propuso que este aspecto podía ser analizado en los términos de orden, duración y frecuencia:

  1. El orden temporal son las anacronías que se pueden construir en un relato dando saltos hacia el pasado o futuro desde el presente —en términos de distancia—, y la duración de las anacronías —su amplitud—; los elementos aplicados son el flashback y el flashforward.
  2. La duración temporal es la relación que existe entre el tiempo representado y el tiempo diegético (la historia contada).[1] En ella se hace uso de recursos como la elipsis, los planos secuencias, el slow motion, y el frame-stop.
  3. La Frecuencia Temporal es la representación discursiva del mismo momento o acto, las repeticiones. Por ejemplo, al ver varias veces la misma acción en un personaje (tal vez con distinta ropa), podemos pensar que ha pasado mucho tiempo en el que ha estado realizando la actividad constantemente.

En el filme narrativo también está la espacialidad como un factor importante, pues debe definirse el espacio del relato o de la diégesis. En éste también se puede inferir a otros espacios (no presentes) a partir del diálogo, por ejemplo.

            La diégesis no puede existir si no hay narrador, de ahí la importancia del saber, el contar y el ver. Hay filtros discursivos que definen la distancia del narrador con lo que está narrando: discurso narrativizado o contado (el más distante y reductor); discurso transpuesto al estilo inderecto; estilo indirecto libre; estilo directo o discurso restituido;  y el discurso inmediato o el monólogo interior (el más próximo).[2]

            También existe un tratamiento temporal del sonido en relación con la imagen; Carmona menciona las taxonomías propuestas por el filósofo Dominique Château, quién relacionó la estética con el cine:[3]

  1. Combinaciones ligadas-concretas: el sonido se expone con su fuente.
  2. Ligadas-musicales: el sonido musical sustituye al sonido de las fuentes que vemos.
  3. Libre-concreta: un sonido que aparece en un contexto visual que no le corresponde.
  4. Libre-musical: sonidos musicales no diegéticos o completamente externos al mundo del filme.

Es importante añadir que no solo existen estos tipos de relación sonido-imagen; un sonido a cuadro es diferente de un sonido diegético (que forma parte de la historia pero no necesariamente está en cuadro su fuente), hay sonidos simultáneos y fuera de cuadro (cuando escuchamos lo que no se ve, pero están presentes diegéticamente), los sonidos no diegéticos, y los no simultáneos (escuchamos por adelantado o por retraso lo que veremos después o vimos antes). También se debe tomar en cuenta la elección estética del cineasta para el sonido: los niveles (que marcan los planos sonoros), la selección de los sonidos que se escuchan y los que no, y la manipulación de ellos para crear determinados efectos. Entre otros aspectos de los tipos, características y dimensiones del sonido.

            Por último, en el nivel narrativo se distinguen dos tipos de narradores: los homodiegéticos (son parte de la historia) y los heterodiegéticos (narran desde fuera de la historia).

            Por otro lado, la puesta en serie no narrativa puede ser de cuatro tipos, los cuales remiten a los aspectos formales de la composición, y no del contenido (Bordwell y Thompson):

  1. De base categorial: Los filmes estructurados según un sistema de categorías ofreciendo parcelas de la realidad. En estos también se incluyen las subcategorías. Por ejemplo: Un filme sobre España (categoría general) que habla de su cultura, gastronomía, fiestas, etcétera (subcategorías).
  2. De base retórica: Tratan de convencer acerca de algo, su finalidad es la persuasión. El mensaje puede ser cierto o no, pero lo que importa es el grado de veracidad o credibilidad que tenga a partir de los valores sociales otorgados emocionalmente. Por ejemplo: Un spot publicitario sobre el uso de una cierta pasta dental dónde el médico “x” de renombre nos convence para probarla.
  3. De base abstracta: Trata de contrastar o comparar las cualidades, tamaños, colores o ritmos de los elementos del filme. Pueden ser de principios matemáticos. Los objetos son abstraídos de su función para solo ser observados. Por ejemplo: La presentación de un mismo objeto desde distintos puntos de vista.
  4. De base asociativa: Asocian las sensaciones o percepciones semejantes que producen distintos objetos en el espectador. Requiere de un trabajo activo por su parte para lograr la conexión semántica entre las imágenes u objetos relacionados.

Finalmente, Ramón Carmona cierra este capítulo con varios ejemplos de comentarios sobre la puesta en serie (narrativa y no narrativa) de distintos filmes. En estos podemos observar que se presenta en ellos lo siguiente:

a)     ¿Qué se va a analizar/ comentar?

b)    El contexto o el provenance.

c)     Elementos que exponen la dirección del comentario.

d)    La segmentación del filme.

e)     Explicación de la segmentación por tema o tópicos.

f)     La sucesión de los elementos y la cualidad narrativa del filme.

g)     Análisis de los personajes en función del género y la narrativa particular.

h)    Y la estética.


[1] David Bordwell dividió la duración temporal en tres partes: duración en pantalla, duración del argumento y duración de la historia; por ejemplo: una película puede durar 90 minutos, el argumento que nos cuenta sucede en tres días en una habitación de hotel, pero la historia puede ser sobre de los 80 años de vida de un personaje.

[2] Bordwell lo explicó en la profundidad de la narración de la historia: La narración objetiva es aquella que expone el comportamiento externo de los personajes; la narración subjetiva que muestra el point of view o la perspectiva sonora del personaje; la subjetividad perceptiva que implica un mayor grado de subjetividad en lo sensorial; y la subjetividad mental en la cual se oye el pensamiento o se ven las imágenes interiores del personaje (alucinaciones, sueños, recuerdos, y otros).

[3] Estudiado en 1995 por Bordwell y Thompson en “Arte cinematográfico: una introducción”.

Written by andreaferreiro

17 abril, 2012 a 02:58

Publicado en Comunicación

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